El ritmo de vida que experimentamos cada vez más personas, no sólo afecta nuestra salud, sino que nos impide darnos el tiempo suficiente como para hallarle una solución a la gran cantidad de dolencias que genera. Poder incluso consultar entre amigos y familiares si conocen algún médico o institución que nos puedan recomendar, es casi un milagro.

Como nos cuenta Eli en su blog, ella tenía este mismo problema. Un fuerte dolor de espalda le impedía desarrollar sus actividades diarias con normalidad, tanto en el trabajo como a la hora de manejar su auto o en casa.

Felizmente la solución apareció, pues recordó que tenía en su auto un ejemplar de las Páginas Amarillas (Páginas del Auto). Detuvo el vehículo y nos consultó ahí mismo, encontrando fácilmente un quiropráctico que le programó una terapia y resolvió su problema muscular. Eli ya puede manejar su auto sin sufrir por ello y también acudir al trabajo sin pensar en cuánto más podrá soportar el dolor de espalda al sentarse.

Experiencias como las de Eli son muy comunes hoy en día y nos alegra mucho ser parte de su solución para cada vez más personas.


Al salir del colegio, lo usual es lanzarnos inmediatamente a la búsqueda de academias, cupos en universidades y otras cosas. El tiempo acelera y cuando nos damos cuenta han pasado años sin ver a nuestros amigos de la escuela. Entonces empieza la nostalgia y los reencuentros. Estos son tan importantes que no deben tomarse como una reunión más.

Algo parecido le sucedió a Cheryl, quien, según comparte con nosotros en su blog, estaba a punto de volver a ver a su mejor amiga de la infancia después de muchos años, ella le había invitado a comer… ¡y no había preparado nada para recibirla! A último momento, consultó Páginas Amarillas, a través de la cual reservó una mesa en un conocido chifa local, el mismo día de su reencuentro; afortunadamente, todo salió genial.

Nos alegra mucho haber contribuido en el feliz acontecimiento. Las mejores amigas lo son para siempre. Cuenten con nosotros para los reencuentros que vengan.


Alberto comparte con nosotros un artículo en el que nos honra con un reconocimiento a nuestra continua campaña de reciclaje de guías.

Nuestro amigo bloguero tiene mucha razón en las cifras que da acerca del ahorro en árboles y agua que esta campaña logra. Así como Páginas Amarillas, da gusto saber que muchas otras empresas en el país están realizando el mismo proceso.

En su blog ecologista, Alberto aborda muchos temas de protección al medio ambiente, entre los cuales se percibe cuánto nos falta como país para generalizar la conciencia ecológica entre muchas empresas que con su actividad pueden poner en riesgo nuestro entorno. Pero, mucho más importante que esto, su labor también permitirá la difusión de esa misma conciencia entre la población.

La ecología como estilo de vida está ganando cada vez más espacio entre la gente. Ojalá que muchos más como Alfredo se dediquen a su expansión. Las hojas siguen cayendo…


Karla nos cuenta que, cuando era pequeña, las Páginas Amarillas le sirvieron para buscarle al papá de su prima un pasaje en avión a Puno. Y la tarea la hicieron muy bien; Karla realmente se sacó un 20 en búsqueda de información.

Las pequeñas primas fueron directamente a nuestra guía y se comunicaron con varias agencias de viaje para averiguar los precios. Nunca se les pasó por la mente algún otro medio o recurso para conseguir la información. Al parecer, su mayor temor era que, al escuchar sus voces de niñas al otro lado de la línea, tomaran la llamada como una broma, pero no fue así.

El tío pudo viajar a tiempo y sin mayores dificultades. Además, la amplia variedad de agencias inscritas en Páginas Amarillas les permitió a las chicas elegir la opción más razonable, con el inmediato agradecimiento de los bolsillos de su tío.

Con lo que felizmente no tuvimos nada que ver fue la confesión de nuestra bloguera sobre cómo le dieron la bienvenida a su tío en el aeropuerto, de regreso de Puno. Las fajas han sido hechas para que por ahí pasen las maletas, Karla… no las niñas hacia la pista de aterrizaje!


Uno de los aprendizajes decisivos en el proceso educativo es el de la lectura. Muchas teorías se han aplicados durante años para lograr el método más eficaz para esta habilidad. Lo que muchos de ellos nunca tomaron en cuenta fue la destreza de algunos como José Alejandro, para desarrollar sus propios procesos de lectura.

Según nos cuenta en su historia acerca la influencia de Páginas Amarillas en algún episodio de su vida, su pasión por la lectura no empezó precisamente en un Jardín de Infancia, sino en casa, donde solía pasar buen tiempo absorto en las inacabables hojas de nuestras guías.

Ahí, estimulado por cientos de imágenes, colores y palabras, fue aprendiendo a leer. Incluso disfrutaba esto mucho más que los cuentos que su abuelita le contaba todas las noches a la hora de dormir. Como consencuencia de este “aprendizaje por adelantado”, nuestro amigo bloguero tuvo una gran ventaja frente a sus compañeritos en el colegio, y no le costó tanto como a ellos seguir las lecciones de lectura.

El agradecimiento que transmiten las líneas de Jose Alejandro nos alientan; nada mejor que sabernos contribuyentes de logros tan ajenos a nuestra actividad, pero tan valiosos y vitales para la vida de nuestros clientes.


Algunos de nuestros blogueros han demostrado tener una fina apreciación estética hacia Páginas Amarillas. Uno de ellos ha demostrado esta observación de los detalles al percatarse de los íconos que adornan a nuestras guías en cada sección.

Roberto va más allá en la historia que comparte con nosotros en su blog. Más que una historia, es una reflexión breve acerca de la influencia que tuvieron en él las Páginas Amarillas desde muy pequeño. Desde utilidades tan insospechadas como la de herramienta educativa, hasta motivo de inspiración para las primeras lecturas, nuestro bloguero no concibe un hogar sin nosotros como apoyo.

En algunos hogares estamos como un recurso más de asistencia. Pero en la vida de cada vez más personas como Roberto, hemos sido parte de sus vidas, y nos reconocen por ello de muchas formas. Una de ellas: Amarillas en mi Vida. Es por cosas como estas que seguimos trabajando sin descanso, para retribuir a nuestros usarios el cariño y el reconocimiento que nos brindan por el servicio que les ofrecemos.


La búsqueda de colegios para los hijos es una de las tareas más trabajosas y angustiantes para los padres de familia. Miles de ellos se estresan cada vez más a medida que se acercan los últimos meses del año, época en la que se suelen abrir (¡y cerrar!) las matrículas. Pero en el caso de Alonso, amigo de Karina, el asunto fue siempre mucho más complicado. Para sus padres, la búsqueda de colegio se repetía año tras año. Y no porque la familia viajara mucho, sino más bien porque Alonso andaba “volado”.

Llegó el momento en que los papás de Alonso perdieron la paciencia al tercer colegio que buscaban, ya que ninguno aceptaba a su hijo por sus bajas calificaciones y peores recomendaciones. Prácticamente habían “tirado la toalla” con él. Finalmente Karina iluminó la vida de Alonso al sugerirle buscar en la web de Páginas Amarillas. Poco tardaron en encontrar un colegio al que Alonso ingresó sin problemas.

Seguro tú también tienes una interesante historia que contarnos. Anímate y escribe en tu blog sobre tu propia experiencia con Páginas Amarillas.


Uno de los más recientes inscritos -se hace llamar “Dr. Lecter”- hace gala en su blog de un delicioso sentido del humor (negro).

En su último post cuenta cómo, producto de una sutil inspiración musical, se le antoja una combinación rarísima de carnes y finos licores para esa noche. Al ver su bodega vacía, se deja guiar por sus instintos. Sin atisbo de culpa, nos confiesa haber cenado, en el mejor restaurante que pudo hallar en Páginas Amarillas, con un gran Chef, cuyo paté le impresionó especialmente.

Agradecemos al Dr. Lecter por compartir con nosotros su experiencia gastronómica. Aunque realmente esperamos no estar invitados a su próxima cena…


¿Cuántas casetas de vigilancia hemos pasado mientras recorremos nuestros barrios a pie? Con seguridad muchas más de las que podríamos recordar. ¿Y cuántas veces hemos pensado en ellas como algo más que un obstáculo en la vereda?

Librano comparte con nosotros una historia donde una de estas casetas se convierte en salvadora. Con 6 meses de embarazo de su primer hijo, su esposa había sufrido un desmayo en plena calle. La desesperación fue mayor para él al no recordar el teléfono de la ambulancia. Felizmente se encontraban cerca de una caseta que tenía en su interior las Páginas Amarillas.

Casos como el de Librano confirman que contar con Páginas Amarillas es una buena medida de prevención. Él y su esposa lo tendrán en cuenta, para el resto de sus vidas.


En un mundo que gira cada vez más rápido, es muy común que no sepamos por dónde empezar a buscar aquello que más necesitamos. A final, nos terminamos enredando en búsquedas al azar que nos desesperan, haciéndonos creer que jamás encontraremos nada.

Pero en el caso de Gisella, ella supo hacer un alto para ver el tejido completo. Nuestra amiga bloguera, dedicada en cuerpo y alma a la maravilla artesanal del Crochet, no había hallado un tipo de hilo especial por ninguna parte. Su búsqueda la llevó a recorrer toda la ciudad, tienda por tienda, tratando de conseguir aunque sea una pista de dónde poder hallarlo. Con angustia veía su tiempo y energía desperdiciados, cuando bien los podría haber invertido en otras cosas de mayor provecho para ella. Pero felizmente decidió consultar Páginas Amarillas y tras una brevísima hojeada, encontró el material y se ahorró más horas y tal vez hasta días de inútil recorrido.

Agradecemos a Gisella por compartir su historia con nosotros. Sabemos que así como ella, muchas personas tienen una valiosa experiencia que narrar. Si tú eres una de ellas, pues ¡Despabílate! y cuéntala en Amarillas en mi Vida.

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