Suriel es el nombre del protagonista de una nueva historia en Amarillas en mi Vida. Este bloguero, sumido en la más profunda angustia matutina, debía soportar a diario las llamadas (todas equivocadas) de decenas de clientes con reclamos sobre su trabajo como carpintero. Esto no sería tan extraño si no fuera porque Suriel no es carpintero, ni menos aún se llama “Bernabé”, como le gritaban desde el otro lado del auricular.

Felizmente, nuestro agradecido amigo tuvo la afortunada idea de acudir a la Guía de Páginas Amarillas, en la que encontró con facilidad un par de teléfonos de carpinteros en Lima, con lo cual pudo recomendar a las personas que lo llamaban otros servicios, librándose así de una molestia que no tenía cuando terminar. Y es que la amplia variedad de ofertas que se publican en nuestras guías han sido nuestra mayor fortaleza. Su mejoramiento constante hace posible hoy darle una solución a todo tipo de necesidades, por más rebuscadas que éstas puedan parecer.

Somos nosotros quienes debemos agradecer a Suriel, pues al compartir esta anécdota nos permitió descubrir una nueva manera por la que Páginas Amarillas contribuye con la tranquilidad de las personas. Esta vivencia, sumada a las historias anteriores con iguales finales felices, muestran hasta dónde llegan los beneficios del servicio que brindamos.

Hoy Suriel puede dormir tranquilo y disfrutar las mañanas sin alteraciones. Su tranquilidad será una nueva inspiración para trabajar por brindarle este tipo de soluciones a cada vez más peruanos.